domingo, 1 de marzo de 2026

El hombre desaparecido

 

EL HOMBRE QUE DESAPARECIÓ

En la primavera de 1961, mientras asistía a la escuela del Algarrobo, nos enteramos de la desaparición de un hombre que había ido a trabajar por la zona de Morellana, concretamente por la Atalaya. Pasaron los días sin noticias y la historia, como ocurre siempre, se fue desvaneciendo a medida que corría el tiempo, hasta que casi nadie se acordaba ya del asunto.

A finales de septiembre o primeros de octubre, ya mudados a la calle el Prao, la noticia regresó de golpe. En la pausa del desayuno, al entrar en la escuela, Alfonsillo me soltó:

—"Ya ha aparecido el hombre aquel. Lo traen para el Patín del convento, ¿vamos?"

 Como teníamos tiempo libre hasta las 10:30, nos presentamos allí para ver qué pasaba. Junto a la fuente y el pilón del Patín, un grupo de hombres esperaba con la mirada fija en la carretera. De pronto, vimos aparecer en la curva tres mulos en hilera seguidos de varios acompañantes. Era cierto: el duelo de la familia, por fin, iba a comenzar su cierre.

 Cuando la caravana llegó a nuestra altura, se hizo un silencio solemne. Los hombres, que vestían la clásica gorra gris de las labores del campo, se descubrieron en señal de respeto. El rescatado iba en el mulo del centro, metido en algo parecido a uno de esos sacos largos donde se almacenaba el trigo.

 Al verlos seguir su marcha por la calle Los Álamos, pensé ingenuamente que la familia viviría por allí e imaginé el dolor de los suyos al recibirlo. Con doce años, ese es el primer pensamiento que te asalta. ¡Craso error! ¿A qué iba a ir a su casa una persona que había sido encontrada momificada? Años más tarde comprendí la realidad: se dirigían al cementerio, donde lo esperaba el examen del forense.

El suceso se aclaró tiempo después. Se decía que estaba en la zona alta de la Atalaya y que, por algún azar trágico, cayó a un cortado. Su cuerpo quedó suspendido en una rama de esas que brotan lateralmente entre las fracturas de las rocas; plantas que, como explicaba mi libro de ciencias de tercero, buscan desesperadamente la luz para crecer una vez que logran brotar la oscuridad de la piedra.

Luis Gil Amores

Zaragoza, 01 03 2026

20:37

P. d., todos los escritos están redactados desde hace ya unos años. La causa de no publicarlos antes es por culpa del que suscribe.

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